Consejos para detectar y controlar la ira

La ira es una reacción emocional del ser humano. Se caracteriza por una activación fisiológica, motora o de tipo cardiovascular, acompañada por sentimientos de enfado y que aparece cuando no se consigue un objetivo o no se cubre una necesidad.

Briguette Chegwin, psicóloga de la Universidad del Norte, especialista en intervención psicosocial, en conversación con el programa Cuarentena del Sistema Cardenal, se refirió a algunos aspectos de la ira.

“El ser humano experimenta o siente, una serie de sensaciones frente a las situaciones que se le pueden presentar, estas reacciones dependen en gran medida en cómo estos efectos nos afectan ya sea negativa o positivamente”, dijo.

Señaló que la ira es un estado emocional, es decir, una reacción inmediata de una situación que el ser humano vive, ya sea favorable o desfavorable.

“La ira se caracteriza por sentimientos de enojo o de enfado y que tiene una intensidad variable, ahí es donde le hago respuesta a lo que las personas experimentan en sus rostros, ya sea enojo, agresividad, etc., todo este tipo de emociones”, agregó.

En ese sentido, manifestó que hay diferentes tipos de ira.

Uno de ellos es la ira reactiva, “que son las personas que gritan, tiran puertas e intentan golpear”.

“Hay otra ira que es pasiva agresiva, cuando una persona habla mal de otra mientras no se encuentra presente y reprimen esos deseos, sin retirarles alguna conversación”, sostuvo.

El tercer tipo de ira es la evitativa, “que es cuando la persona no quiere expresar su molestia frente a algún tema o algún evento que se haya dado para evitar un conflicto”.

Y le sigue la ira directa, que es cuando la persona ataca directamente a la otra persona. 

“La ira se comienza a manifestar en diferentes fases, la de firmeza, cuando la persona presenta una actitud opositora; la fase de rebelión en la cual expresa todas sus energías y emociones de esa acción que le generó estrés y llega una fase de rabia o furia donde empieza a experimentar y expresar una verdadera explosión”, expresó.

Chegwin enfatizó en que todos los seres humanos tienen presente la ira, y esta se expresa dependiendo de la situación, pues es un estado emocional como la felicidad.

Sin embargo, cuando se habla de una ira constante, afirmó, “se dice que esto hace parte de algo patológico de un trastorno”.

“Hay personas que no expresan la ira de la misma manera, hay algunas que se enfurecen por dentro y elaboran pensamientos negativos, se resienten y se vuelven más irritables. Hay otras personas que se enfadan por todo, hasta por algo de menor importancia entonces estas personas tienden a tener más baja tolerancia a la frustración. Por lo cual significa que no resisten someterse a obstáculos de la vida, molestias o incomodidades”.

Estrategias para controlar la ira

“A muchos de mis pacientes les hago siempre énfasis en la respiración. Hay que aprendernos a relajar y no es solamente respiro profundo y boto el aire, no. Existe una técnica de respiración que se llama fragmática, en el cual inhalas el aire por cuatro segundos, sostienes la respiración por siete segundos y exhalas por ocho segundos, siempre lentamente este ejercicio”, dijo Briguette Chegwin.

Señaló que este tipo de respiraciones profundas, así como repetir frases mentalmente alentadoras y tranquilizantes,  ayudan a controlar la mente y el cuerpo.

“El cambiar tus pensamientos siempre va a ayudar a evaluar la racionalidad de tus pensamientos. Por ejemplo, evaluar esa situación y hacerte preguntas”.

Otro tipo de estrategias es aprender resolución de problemas, “no solamente nos tenemos que centrar en tener problemas de ira, sino de todas las situaciones de nuestra vida. Hay que tener paciencia y visualizar la situación, contexto del problema, quiénes estuvieron presentes, las consecuencias y aceptar la mejor forma de vivir con algún problema que no tenga una solución inmediata o a largo plazo”.

Al final dijo que la comunicación es vital en estos momentos de ira y sobre todo en cuarentena.