Lavarse las manos puede salvar su vida

Lavarse las manos con agua y jabón es una acción cotidiana que salva vidas. Por eso en el Día Mundial del Lavado de Manos, el Ministerio de Salud y Protección Social hace un llamado a la ciudadanía a realizar esta práctica de manera correcta y constante, especialmente en un momento tan coyuntural como el que atraviesa el mundo por el Covid-19.

«Es fundamental que entendamos la importancia de lavarse las manos y de hacerlo bien. Aunque se vea como una actividad sencilla, ponerla en práctica diariamente ayuda a prevenir múltiples enfermedades, además del Covid-19 y salva muchas vidas», aseguró Claudia Cuéllar Segura, directora (e) de Promoción y Prevención del Minsalud.

Esta conmemoración busca concienciar a la población de lo vital que es lavarse las manos con agua y jabón para interrumpir la cadena de transmisión de enfermedades diarreicas agudas, infecciones respiratorias agudas, enfermedades de la piel y los ojos, principalmente.

Los menores de edad son los más susceptibles a padecer afecciones de salud por la falta de una adecuada higiene de las manos. Según la Organización Panamericana de la Salud, cada año más de 3,5 millones de niños y niñas no llegan a celebrar su quinto aniversario de vida debido a diarrea y/o enfermedad respiratoria.

La Organización Mundial de la Salud indica que el lavado de manos con suficiente agua y jabón reduciría el riesgo de las enfermedades diarreicas agudas en un 47%.

«Debido a la pandemia por el nuevo coronavirus, desde el Gobierno nacional y el Ministerio de Salud se ha reforzado el mensaje de prevención para el correcto lavado de manos, ya que para el caso del Covid-19 también son población de riesgo los adultos mayores de 60 años y las personas con enfermedades preexistentes», señaló Cuéllar Segura.

Promocionar el lavado de manos es la acción más económica y efectiva que ayuda a prevenir enfermedades. Algunos momentos esenciales en los cuales se debe realizar esta práctica son:

Antes de comer o dar de comer.

Antes de amamantar.

Antes y después de preparar comida y bebidas.

Después de usar el baño, ayudar a limpiar a un niño y/o anciano, o después de cambiar un pañal.

Cuando las manos están contaminadas por secreción respiratoria, después de toser o estornudar.

Cabe resaltar que el contacto con el jabón debe durar mínimo de 20 a 30 segundos y se debe frotar en toda la mano, entre los dedos y las uñas. Asimismo debe realizarse el enjuague con abundante agua.